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miércoles, 19 de agosto de 2009

Alan Turing héroe de la evolución


Alan Turing es uno de los tantos héroes de la evolución humana. Llevó nuestro conocimiento a nuevas fronteras y gracias a él tenemos computadores y fue posible detener a los nazis.

Sin embargo fue sometido a una ignominia propia de tiempos oscuros. La humanidad dará un gran paso evolutivo reconociéndolo como merece. La campaña es apoyada por Richard Dawkins.



Rehabilitar al héroe Turing
EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL EN LONDRES
Alan Turing había sido vitoreado como héroe de guerra por su decisivo papel en descifrar los códigos nazis, particularmente los de la máquina Enigma. Pocos años después, su vida terminaba tras dar unos mordiscos a una manzana impregnada de cianuro: un final al que probablemente le abocó el trato recibido a raíz de su condena por homosexual.
Una campaña con más de setecientas firmas del mundo académico y los derechos civiles reclama al Gobierno británico que pida perdón por haber criminalizado y empujado a la muerte al destacado matemático Alan Turing (1912-1956), uno de los padres de la ciencia de la computación. Precusor de la informática moderna, Turing ha dado el nombre al premio de más prestigio en el mundo de la computación ; ideó la «máquina de Turing», un modelo computacional, y a él se debe la «prueba de Turing» sobre inteligencia artificial.
Se da por sentado que el científico se suicidó, tal como constó en el veredicto oficial, aunque algunas hipótesis hablan de asesinato o suicidio forzado tras el que se encontrarían los servicios secretos, temerosos de que la homosexualidad de Turing fuera una debilidad susceptible de chantajes. En cualquier caso, según denuncia la campaña emprendida, el Gobierno de la época le había puesto en una situación difícil de soportar.
La increíble carrera de Turing quedó truncada en 1951, cuando a sus 39 años se encontraba en la madurez profesional. En esa época, el matemático trabajaba en la Universidad de Manchester y pasó varias noches con Arnold Murray, un obrero de 19 años. Murray mantenía relaciones sexuales con diferentes hombres, cuyas casas eran desvalijadas por un ladrón que estaba al tanto de las citas. Los robos se hacían durante las noches en que el inquilino se ausentaba para dormir con Murray, con la convicción de que nadie denunciaría el robo por temor a que se conociera la secreta homosexualidad.
Turing también fue robado. En lugar de guardar silencio acudió a la Policía y tuvo que admitir haber mantenido relaciones homosexuales. Celebrado el juicio, fue condenado por «indecencia». Para evitar la condena por un delito que normalmente estaba penado con dos años de cárcel, aceptó someterse a un tratamiento hormonal destinado a reducir la libido.
Romper el Enigma
La castración química hizo que le crecieran los pechos y se descompensara su atlética figura. Se le prohibió viajar a Estados Unidos, lo que limitaba su actividad y proyección como científico, y su reputación se derrumbó por la publicidad que se dio al caso.
El informático John Graham-Cumming, impulsor de la campaña para que el Gobierno de Gordon Brown pida perdón por la actuación de las autoridades británicas precedentes, considera que «lo más irritante es que murió con sólo 41 años simplemente por ser homosexual. Era un héroe de guerra. De no ser por Turing, ahora estaríamos todos hablando alemán».
Aunque exagerada esta última apreciación, el mérito de Turing es innegable. Durante la Segunda Guerra Mundial trabajó en el descifrado de los códigos nazis en Bletchley Park, la localización escogida por el Gobierno de Churchill, en la población de Milton Keynes, a 80 kilómetros al norte de Londres, para que los expertos británicos descubrieran el secreto lenguaje del enemigo.
Durante algún tiempo, Turing fue el director de la sección Naval (a la que entonces estaba escrita el espionaje) que buscaba romper el código de la máquina Enigma utilizada por el Estado Mayor alemán. El éxito en la empresa permitió acelerar el final de la guerra y dio el triunfo a los aliados.

jueves, 2 de julio de 2009

Alexander Von Humboldt: otro aniversario en el año de Darwin

EL bicentenario del nacimiento del naturalista Charles Darwin y los 150 años de la publicación de su libro Sobre el Origen de las Especies por la Selección Natural o la preservación de las razas más favorecidas por la selección Natural ha ocupado muchas páginas de Opinión de IDEAL. Pero el sol de Darwin parece haber oscurecido a otro gigante de la ciencia del siglo XIX que tuvo, además, un gran influjo sobre Darwin: Alexander von Humboldt (1769-1859), que falleció unos meses antes de la publicación de El Origen de las Especies de Darwin.
Darwin y Humboldt tienen en común el haber sido formados como naturalistas en el campo, a lo largo de dos aventuras por todos los mares, que los catapultaron a la fama. Ambos escribieron narraciones de su experiencia en esos viajes. Los paralelismos no se detienen allí, pues otra consecuencia de las múltiples colecciones obtenidas por ambos, fue la de elaborar un plan de publicación de estos en forma seriada, labor que cumplieron ambos como editores. En diversos escritos, Darwin manifestó que la obra de Humboldt le abrió la mente al deseo de conocer mundo y explorar la naturaleza. Durante su viaje alrededor del mundo, la lectura de los viajes de Humboldt fue muy importante en la construcción de las ideas de Darwin. Humboldt es la figura científica más citada (16 veces) en el manuscrito del diario de viaje Darwin –incluso más que el geólogo Lyell, que tuvo luego más influencia-. Sin Humboldt, tal vez Darwin no hubiese emprendido el viaje, ya que fue la lectura del alemán lo que lo impregnó del espíritu romántico que lo llevó a “conocer el mundo”.
Friedrich Heinrich Alexander Barón de Humboldt, fue un geógrafo, naturalista y explorador prusiano, hermano menor del lingüista y ministro Wilhelm von Humboldt. Alexander suele ser considerado el «Padre de la Geografía Moderna Universal». Los viajes de exploración le llevaron de Europa a América del Sur, a parte del actual territorio de México, EE.UU., Canarias y a Asia Central. Se especializó en diversas áreas de la ciencia como la etnografía, antropología, física, zoología, climatología, oceanografía, astronomía, geografía, geología, mineralogía, botánica, vulcanología y el humanismo.
Realizó su primer viaje científico en la primavera de 1790 a lo largo del río Rin (Rehin en alemán), hasta Holanda y de allí a Inglaterra, con lo que empezó a soñar con navegar a otros continentes. El regreso a su país lo hizo en el marco de la Revolución Francesa, lo que contribuyó al fortalecimiento de sus ideas liberales.
Humboldt se formó como geólogo en la Escuela de Minas de Freiberg y trabajó en un departamento del gobierno, pero tras la muerte de su madre a finales de 1796 renunció a su carrera de empleado público prusiano y se lanzó de lleno a sus ambicionados viajes científicos. Tenía disponibilidad de fondos económicos, fruto de su herencia y se relacionaba con personalidades como Friedrich Schiller y Johann Wolfgang von Goethe.
Se desplazó a París y planificó un viaje por África, sin embargo este proyecto se vio truncado, por lo que decidió partir a explorar América del Sur y Centroamérica (1799). En compañía del francés Aimé Bonpland, recorrió diez mil kilómetros en tres etapas continentales. Las dos primeras en Sudamérica, partiendo de Cumaná y Caracas, y en el Alto Orinoco, visitando La Esmeralda y el río Casiquiare. La segunda de Bogotá a Quito por los Andes, y la tercera recorriendo la Nueva España, donde obtuvo las autorizaciones necesarias para recorrer el vasto territorio, con la condición de que no revelara esa información al gobierno de Estados Unidos.

. Humboldt terminó sus viajes por América con una visita a Estados Unidos, donde fue huésped del presidente Thomas Jefferson, un aficionado de los estudios geográficos. Finalmente Humboldt y Bonpland regresaron a Europa desde Filadelfia, llegando el 30 de junio de 1804 a Francia. En París conoció a Simón Bolívar quien solía decir que Humboldt era «el descubridor científico del Nuevo Mundo, cuyo estudio ha dado a América algo mejor que todos los conquistadores juntos».
Entre 1804 y 1827, Humboldt se estableció en París, donde recopiló y publicó el material recogido en su expedición, contenido todo él en treinta volúmenes que llevan por título «Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente». Uno de los hallazgos derivados de sus expediciones es el estudio sobre el vulcanismo y su relación con la evolución de la corteza terrestre. Los textos de la narración de sus viajes comprenden treinta volúmenes publicados a lo largo de treinta años y fueron claves en lo previo al viaje de Darwin que zarpó en 1831. Finalmente Darwin y Humboldt se conocieron en persona en Londres en la casa del geólogo Sir Roderick Murchinson el 29 de Enero de 1842.
La segunda obra de gran importancia y relevancia de Humboldt es "Kosmos" (Cosmos). Comenzó a escribirla cuando Humboldt tenía 76 años de edad, como un gran compendio de geografía universal. Los dos primeros tomos fueron publicados entre los años 1845 a 1847, y en ellos son frecuentes las citas, unas elogiosas y otras críticas, que Humboldt hace de los trabajos de Darwin.

En base a nota de Alejandro Sequeiros
Publicada en http://www.ideal.es/almeria/20090629/opinion/alexander-humboldt-otro-centenario-200906291135.html

miércoles, 17 de junio de 2009

La universidad evolutiva

Viaje a la universidad de los cerebros visionarios
Tomado de Tercera Cultura, 10 Junio, 2009

Publicado en elmundo.es

A Einstein le daba vértigo pensar en el futuro, «porque suele llegar demasiado rápido». Ray Kurzweil, inventor y autor de ‘La era de las máquinas espirituales’, no tiene por fortuna ese problema. Todo su empeño consiste precisamente en acelerar la marcha trepidante para llegar vivo a ese momento mágico -la singularidad- en el que la fusión del hombre y la máquina permitirá «el mayor salto evolutivo de nuestra especie».

El intrépido Kurzweil no está ni mucho menos solo en esta singular empresa que hace unos años pertenecía al terreno de la ciencia ficción. El ingeniero aerospacial Peter Diamandis, el cofundador de Google Larry Page y la misma NASA han decidido unir fuerzas para propulsar el lanzamiento de la Singularity University.

Misión: explorar los avances y las posibilidades de la biotecnología, la nanotecnología, la neurociencia, la robótica y la inteligencia artificial para hacer frente «a los grandes retos de la Humanidad». Tripulación: 40 mentes privilegiadas de una larga decena de países (no hay españoles) que aspiran a liderar la transición hacia ese futuro tan inquietante como prometedor.

«El cambio climático, el hambre, la pobreza, el cáncer… Los problemas se nos acumulan y no podemos quedarnos cruzados de brazos», asevera Ray Kurzweil, el capitán de la nave. «La tecnología es la mejor esperanza, pero tenemos que entender los retos y estudiar el impacto de todas las innovaciones que van a cambiar radicalmente nuestras vidas».

«En cuanto una rama del conocimiento se convierte en una ciencia de la información, como ha ocurrido con la medicina tras la secuencia del genoma, se produce un avance de forma exponencial: dos, cuatro, ocho, dieciséis…», advierte Kurzweil. «Eso está empezando a pasar con otros campos como la energía. En 20 años, viviremos en un mundo muy distinto: tenemos que llegar preparados a la singularidad».

Kurzweil supervisa los preparativos desde su cuartel general en las afueras de Boston. Pero donde se está cociendo realmente el futuro es en el centro de investigación de la NASA en Mountain View, en el corazón palpitante de Silicon Valley. Allí está el Pleiades, uno de los superordenadores más rápidos del mundo. Y allí arrancará en julio la Universidad de la Singularidad, abriéndose paso entre cráteres lunares y robots de exploración marciana.

Salim Ismail, director ejecutivo y de navegación, insiste, sin embargo, en que la Universidad de los visionarios tendrá los pies en la Tierra y buscará sobre todo soluciones prácticas: «Los mejores inventos han surgido siempre en la intersección de las ciencias. Nuestra finalidad es unir a expertos que han sobresalido en sus campos y que han demostrado capacidad de liderazgo o de iniciativa empresarial. No queremos quedarnos sólo en la pura especulación: buscaremos soluciones prácticas».

Ismail, 44 años, físico de origen indio, estuvo al frente de la fábrica de innovaciones de Yahoo y sabe de lo que habla. Explica con toda naturalidad el advenimiento de las fotocopias en tres dimensiones y vislumbra las posibilidades de la nanotecnología en la salud o en el impulso definitivo de la energía solar. Comparte con Ray Kurzweil esa visión optimista del momento en que la inteligencia de los ordenadores alcanzará a la de la especie humana y entraremos definitivamente en otra era.

Los 40 estudiantes ahondarán en la teoría y práctica de la singularidad, ramificada en 10 campos que explorarán los impactos económicos, sociales, éticos y metafísicos de las tecnologías punteras. Las primeras tres semanas se dedicarán al estudio, seguidas de otras tres en las queprimarán la conexiones y la cooperación. La tormenta de ideas, al más puro estilo Silicon Valley, fraguará al final en un proyecto conjunto para acometer algunos de lo grandes retos de la Humanidad.

La matrícula, por cierto, cuesta 25.000 dólares. ¿La recesión? “Tuvimos 1.200 solicitudes”, asegura la hondureña Susan Fonseca-Klein, directora de operaciones de la Singularity University. “En tiempos de crisis es cuando se incuban las mejores ideas”.

martes, 28 de abril de 2009

Herbert Spencer

El pensador británico Herbert Spencer,figura clave del positivismo inglés y y primer sociólogo evolucionista, con una polémica relación con Charles Darwin, nació en Derby, Inglaterra, el 27 de abril de 1820, once años después que el naturalista.


Fue educado por un tío, principalmente, en ciencias naturales y matemáticas. No recibió enseñanza universitaria alguna y sólo tuvo como título, de hecho y no de derecho, el de ingeniero civil.


De 1837 a 1846 fue empleado en una compañía de ferrocarriles y durante este período, con 22 años de edad, publicó su primera serie de estudios, titulada "The proper sphere of government".


A partir de 1846 se dedicó al periodismo y a escribir sus reflexiones filosóficas. Un par de años depués fue incorporado como secretario a la redacción de la revista "The Economist", donde permaneció cinco años. De esa época es su obra "Social Statics" (1850).En 1848 asumió la dirección de "The Economist", a la que se considera órgano del liberalismo radical de la época.


Spencer fue el fundador de la filosofía evolucionista en Gran Bretaña y debido a su formación autodidacta se interesó tanto por la ciencia como por las letras.


Como sociológico, fue el primer autor que utilizó de forma sistemática los conceptos de estructura y función, y concibió la sociología como un instrumento dinámico al servicio de la reforma social.


Dedicó su vida a elaborar su sistema de filosofía evolucionista, en la que considera al proceso natural como clave de toda la realidad, a partir de cuya ley mecánico-materialista cabe explicar cualquier nivel progresivo: la materia, lo biológico, lo psíquico, lo social y lo filosófico, entre otros conceptos.


En sus lecturas conoció la teoría de la evolución expuesta a finales del siglo XVIII por el naturalista francés Jean Lamarck. Su teoría, hoy desacreditada, sostenía que los rasgos adquiridos de un organismo eran hereditarios. Sin embargo, puede considerarse que la evolución social es -en cierta forma- lamarckista ya que en ella el aprendizaje es clave y puede transmitirse de generación en generación.


Su doctrina quedó expuesta principalmente en su Sistema de Filosofía Sintética (11 volúmenes), y de su extensa bibliografía destacan "La estática social", "Principios de psicología", "Primeros principios", "Principios de biología", "La clasificación de las ciencias", "La sociología descriptiva", "Principios de sociología" y "El individuo contra el Estado".


Su ambicioso intento de sistematizar todo el conocimiento dentro del marco de la ciencia moderna y especialmente en términos de la evolución, le ha hecho merecedor de figurar entre los principales pensadores de finales del siglo XIX.


La sociedad perfecta ideada por Spencer es una comunidad que ha conseguido el equilibrio entre el organismo individual (el hombre) y el medio que le rodea.


El Estado era para él un mal necesario; ejerció una función importante en las comunidades primarias y militares, que representan una etapa primitiva en la evolución social, pero en una sociedad industrial, que representa el estadio superior de dicho desarrollo, no debe poner trabas a la libertad humana.


Así, frente a todas las formas de legislación social sostiene que toda actividad humana debe gozar de libre juego. La industria, la religión y la educación no deben admitir el control del Estado, que debe cuidar, a lo sumo, que la libertad de uno no afecte la de otro.


Herbert Spencer, quien precedió en algunos de sus libros importantes en unos seis años a Charles Darwin, ya había hecho estudios evolucionistas, dejando en su escritorio datos muy importantes para lo que después vino a ser la doctrina de la selección natural y la supervivencia de los más aptos y adaptados. Murió en Brighton, Inglaterra, el 8 de diciembre de 1903.

jueves, 16 de octubre de 2008

Pensadores

He aquí una lista de pensadores que han ido construyendo la arquitectura de la forma de razonar evolutivamente. ¿Cuáles crees tu que valdría la pena agregar?

Epicuro
Aristóteles
Lucrecio
Lamarck
Lyell
Darwin
Bertrand Russell
Thomas Huxley
Julian Huxley
Richard Dawkins
Edward O Wilson
Ernst Mayr
Daniel Dennet
Susan Blackmore